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Mostrando las entradas etiquetadas como Vedas

La India: Yama, rey de los muertos

Siguiendo el mito de Saranyú, esposa de Vivasvat.    Yama, nacido de Saranyú, también llamada Samjña, esposa original del dios Vivasvat, sentía resentimiento hacia la sombra que su propia madre había dejado a su cuidado cuando decidió huir. No podía soportar el maltrato que recibía de la sombra de Samjña. Se volvió muy desdichado y, debido a la ira o a su condición infantil, o por la fuerza de un destino predeterminado, amenazó a la sombra de Samjña con su pie; ésta llena de  g ran resentimiento, maldijo a Yama diciendo: Puesto que amenazas con el pie a la esposa de tu padre, tu pie ciertamente se caerá.     Yama muy resentido se dirigió a su padre y le explicó lo sucedido. Contó incluso el incidente con su pie y el echo de que su madre no lo trataba con el afecto debido, además, de maldecirlo. Yama la desconoce como su madre por tal acción.    Vivasvat apaciguó aquella maldición...

La India: Nacimiento de los Asvins

    Tvastr engendró dos hijos: Saranyú y Trisiras. Vivasvat pidió en matrimonio a la joven Saranyú y de esa unión nacieron Yama y Yamí, gemelos, siendo el mayor de ellos Yama. Sin el consentimiento de su esposo, Saranyú creó una mujer idéntica a ella, tomó forma de caballo y huyó. Vivasvat sin darse cuenta del cambio tuvo un hijo con la mujer idéntica, al que llamó Manu. Pero fue entonces que Vivasvat se dio cuenta de lo que había pasado así que tomó forma de caballo y persiguió a su esposa. Ella al reconocer a su esposo estaba dispuesta a estar con él nuevamente, éste la posee pero el semen cae al suelo. Saranyú lo olfatea porque quería ser madre nuevamente y de allí nacieron dos jóvenes, llamados Nasatya y Dasra, conocidos como los Asvins.

La India: La vaca de Tvastr

Tvastvr, el arquitecto y artesano de los dioses, tenía una vaca. La vaca era una viajera en la casa de la luna, de sus ubres salía el preciado Soma. Sin embargo, Tvastr decidió esconderla de Indra y sólo Dadhyañc sabía de aquel secreto. Los Ásvines, astutos, pidieron que se les revelara y como recompensa le salvarían de la ira de Indra. No obstante para el gran Indra no h abía nada oculto y este descubrió todo y cortó la cabeza de caballo que los Ásvines habían colocado sobre los hombros de Dadh yañc. Así Indra robó la vaca para sí.

La India: Indra decapita a Dadhyañc

    Dadhyañc, hijo del sacerdote Atharvan, conocía el aguamiel de Tvastr. Los Ásvines oyeron sobre esto y fueron a visitarlo, entonces, le pidieron ser sus discípulos y cuando este preguntó qué era aquello que deseaban aprender le pidieron que develara aquel secreto, el secreto que los haría dueños del Soma. Dadhyañc recordó las palabras de Indra, el rey de los dioses, que le amenazó de cortarle la cabeza si alguien más conocía aquella fórmula, así que rechazó su petición.     Los Ásvines insistieron, jurándole protección al hijo de Atharvan. Le prometieron lo siguiente: Una vez que nos aceptes como discípulos, nosotros te cortaremos la cabeza. Te colocaremos en su lugar una de caballo y protegeremos la tuya propia. De esa manera, nos enseñarás con la cabeza de caballo y cuando Indra venga te cortará esa cabeza y luego nosotros repondremos la tuya, nuevamente. Y así sucedió realmente.     Indra al saber que Dadhyañc hab...

La INDIA: La creación en los Vedas

En la India sobrevive una de las más antiguas religiones del mundo. Sus creencias encuentran base en los Vedas. Estos son himnos compuestos por sacerdotes/poetas dedicados a las diferentes divinidades el panteón hindú en su primera etapa (etapa védica) Rig Veda Mito de la creación del Rig Veda: El Hombre (Purusha) tiene mil cabezas, mil ojos, mil pies. Se extiende por la tierra en todas partes y la supera en el ancho de diez dedos. El propio Hombre es todo esto, todo lo que ha sido y todo lo que será. Él es el señor de la inmortalidad y señor también de lo que crece por el alimento. Ésta es su grandeza, y el Hombre es todavía mayor que eso. Todas las criaturas constituyen un cuarto de él; tres cuartos son lo inmortal del cielo. Con tres cuartos el Hombre ha subido arriba, y un cuarto de él todavía permanece aquí, desde donde se extiende por todas partes, penetrando lo que come y lo que no come. De él nació Viraj, y de Viraj vino el Hombre, que, habiendo nacido, se exte...